Comer ‘pescaito’ de la bahía malagueña a tan sólo unos metros de la playa es uno de los grandes placeres que ofrece la ciudad. Prueba los espetos de sardinas – pescado asado en leña ensartado en cañas –, boquerones victorianos o paella de marisco que encontrarás en sus populares chiringuitos. Restaurantes tradicionales que conservan la verdadera esencia malagueña.