|
Paseando por el centro de Málaga, es habitual encontrarse con puestos callejeros de almendras fritas. Además de ofrecer un rico y sano tentempié, los almendreros cumplen otras funciones menos comerciales: la de informadores turísticos para aquellos que necesiten orientarse, e incluso la oportunidad de hacer una foto de algo típicamente malagueño. En cambio, comprar un cucurucho ayuda a mantener viva una tradición antigua, y apoyar a una veintena de familias que viven de este oficio.
La almendra ha sido una de las principales exportaciones de Málaga, además de tener muchas aplicaciones en la cocina local. La exquisita Tarta Malagueña incorpora como ingrediente principal la almendra al igual que otra receta típica como el ajoblanco, una sopa fría de color blanco gracias al fruto seco machado, o la sopa de almendra, plato caliente para épocas de más frío.
Tan arraigada es la almendra en la provincia, que hasta se celebra una fiesta en su honor en el pueblo de Almogía, pero si no resulta posible desplazarse hasta allí a finales de Septiembre al menos se puede disfrutar de una pequeña degustación de la rica almendra ¡en el corazón de Málaga!

|